Pues sí, diez años ya… El tiempo pasa, y además, rápido… Hace diez años, Francisco (nuestro instructor), Pepe y yo nos decidimos a realizar una expedición a Las Islas Filipinas, más concretamente a la isla de Cebú, para entrenar en la cuna del arte que tanto amamos, la «Eskrima».
Después de ese viaje comprendimos muchos por qués de lo que habíamos estado entrenado, aprendimos que un arte marcial no es sólo el arte marcial en sí, si no también una serie de factores que la rodean, pero ante todo fortalecimos nuestra amistad… También aprendimos que la felicidad es una decisión a tomar y que los factores externos no son tan importantes como pensamos.
Durante quince días pudímos disfrutar de unas islas asombrosas y muchas veces alejadas de cualquier atisvo de civilización.
Me gustaría agradecer a mis compañeros de viaje por los días que allí disfrutamos y sobre todo por alegrarme mi cumpleaños en esas tierras jajajajaja…. esas vivencias quedarán en nuestras memorías para siempre.

















